A través del tiempo, la agricultura ecológica o sustentable evita la erosión del suelo conservando nuestros cuerpos de agua. A la vez, ese mismo suelo se enriquece con composta y otros abonos naturales habitados por diversidad de organismos vivos. Entre más vida en la tierra, mejor las plantas aprovechan los nutrientes que se encuentran allí. Entre más complejo el suelo, más valor nutritivo tienen los cultivos. De esta manera, la agricultura ecológica aumenta el valor terapéutico y el sabor de los alimentos.
Al estar libres de agro-tóxicos, los frutos cultivados ecológicamente aportan directamente a nuestra salud y bienestar. Tanto los yerbicidas y plaguicidas como los abonos sintéticos están vinculados a enfermedades degenerativas en los seres humanos y en los animales.
Fortalecidas con un suelo vivo y alto en nutrientes orgánicos, las plantas resisten mejor a las plagas. Las siembras de policultivos (diversidad de especies sembradas en conjunto) también ayudan a evitar plagas, y si éstas aparecen, aplicamos remedios botánicos y biológicos sumamente efectivos.
"En el 1940, las plagas eran responsables por la pérdida de un 35% a un 40% de la producción agrícola a nivel mundial. Durante los últimos 35 años, el uso de plaguicidas tóxicos aumentó un 4,000%. No obstante, hace un año se documentó que las plagas todavía causan pérdidas de un 35% a un 40% en la agricultura...." Las personas y agencias de visión a largo plazo llevan más de una década avisándonos: "La lucha contra las plagas ya no puede basarse en la aplicación de plaguicidas a gran escala . . . sobre todo porque el exceso de plaguicidas fomenta la resistencia, destruye los enemigos naturales de las plagas, convierte en plagas a especies anteriormente inofensivas, perjudica a otras especies no perseguidas y contamina los cultivos alimentarios y los forrajes".
-Estrategia mundial para la conservación, un estudio del PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), el WWF (Fondo Mundial para la Vida Silvestre) y UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) en el 1994.
Mediante estudios académicos y empíricos en el campo, participación de talleres prácticos en técnicas de agricultura ecológica en Puerto Rico, Costa Rica, Cuba y Estados Unidos y siembras en los alrededores de la Casa Jíbara del siglo XXI, los trabajadores-dueños de SembrArte, P.T. demostramos un compromiso profundo con la práctica de la agricultura ecológica y con la salud del pueblo puertorriqueño.
Ofrecemos además consultorías, servicios de diseño, siembra y construcción de jardineras, composteras y otras estructuras que apoyan la agricultura sustentable.